La diseñadora Nùria Vila es una pionera. Antes de que la sostenibilidad fuera un término común, antes de que formara parte del discurso de las marcas y antes de que fuera unos de los objetivos mundiales a alcanzar en 2030 (ODS), ella los interiorizó e incorporó a su vida y a trabajo.

Sus proyectos, equilibrios perfectos entre lo ético y lo estético, son un ejemplo para abrir los ojos ante una realidad que ya es imposible de ignorar. Y, conocer su filosofía, nos ayuda a los diseñadores a entender nuestra responsabilidad con el entorno y porqué nuestra profesión tiene tanto que decir, tanto que aportar y aún tanto que mejorar.