La joyería está resurgiendo, igual que todas las artesanías. Porque si algo positivo nos están trayendo los delirantes acontecimientos de esta última década es la vuelta al encanto de las técnicas ancestrales, a lo creado con las manos y a la recuperación de materiales nobles. Y así, pasan los años y las tendencias, pero las joyas mantienen el mismo significado y un inigualable «componente sentimental».

Para conocer más de la joyería contemporánea, nos adentramos en el universo de la diseñadora madrileña Beatriz Palacios. Una Ingeniera de Minas que dejó de serlo para crear grandes piezas a pequeña escala.