El uso de plásticos por parte de la sociedad occidental es indiscriminado y las consecuencias de ese uso masivo son terribles a corto y largo plazo. En concreto, el plástico se utiliza de forma irracional en el sector de la alimentación y ya son muchas las iniciativas que buscan romper esta dinámica destructiva y contaminante. De ahí que cualquier proyecto que busque reemplazar este material por otros biodegradables son siempre bienvenidos.