Ya es tradición escribir mi post más personal en el inicio de un nuevo año. Releo ahora el que escribí para recibir 2021 y, por entonces, sentía que por encima de todo estaba nuestra capacidad de ver lo bello en momentos complicados. En aquel momento, me acompañaba el optimismo pero, tal vez este año, no tenga una visión tan romántica de la realidad. Porque han sido 12 meses de esfuerzos titánicos.