Elena, creadora de Bonjour

Bonjour tiene todos los ingredientes para enamorarnos: piezas de cerámica hechas a mano, ediciones limitadas y materiales de calidad. Elena es la creadora y fundadora de la marca y responde al perfil de los artesanos actuales. Jóvenes que rescatan la tradicción artesanal pero añaden su visión cosmopolita y moderna. En esta entrevista, Elena nos desvela sus momentos de inspiración, su sensibilidad estética y nos apunta un listado de direcciones secretas –para tener muy en cuenta– en París y Madrid. 

Elena, bienvenida a Lisbon, Paris, Madrid. Eres la fundadora y creadora de Bonjour. ¿Cuál es tu trayectoria y cómo nace este proyecto?

Siempre me han llamado la atención las piezas de cerámica y las vajillas antiguas. Llevaba tiempo coleccionando platos que encontraba en viajes y mercadillos. A mi se me daban bien las manualidades pero siempre creo que puedo hacer todo, así que decidí realizar un curso de cerámica en verano. Descubrí que era mi pasión, tanto hacerlo como diseñarlo. Después muchos amigos y conocidos empezaron a hacerme encargos y aquí estoy ahora, con una marca de cerámica que me hace feliz y con la que pretendo hacer feliz a quien tiene mi cerámica.

Todos hablan de la filosofía Bonjour que, sin duda, es optimisma y vitalista. ¿En qué consiste?

Soy optimista y lo que hago lleva siempre algo de mi vitalidad. Me gusta tener pocas cosas pero bonitas, con historia y sentimiento. Pretendo que mi cerámica sean ese tipo de piezas que se conservan mucho tiempo y que traen buenos recuerdos, que se identifican y que son de uso diario, porque los pequeños placeres debemos tenerlos todos los días.

Bonjour trabaja la cerámica, la joyería, el packaging, la caligrafía… ¿Qué tienen en común todas estas disciplinas?

Son las cosas que me gustan y a las que dedico tiempo. Los proyectos de caligrafía los realiza mi amiga Marta porque su trabajo encaja con la filosofía y estética de Bonjour. A veces nos encargan la decoración de una boda o un evento y en estos casos, caligrafía, packaging y cerámica van unidos. La joyería es algo aparte. Cuando viví en Londres hice un curso de diseño de joyas. Diseñé algunas piezas y me siguen llegando encargos. Creo que la unión entre todas es una misma estética, la estética Bonjour.

Bonjour detalle ceramica

Bonjour piezas ceramica

Todo el trabajo de Bonjour se caracteriza por su sensibilidad y por una estética delicada y cuidada. ¿Se puede definir el estilo Bonjour?

Me gustan los materiales naturales en estado puro así que la estética Bonjour es rústica y delicada, con tacto agradable, colores neutros en su mayoría y buena calidad, para que sean piezas duraderas, simples, con pequeños detalles que las hagan singulares. En esta estética se refleja la fabricación hecha a mano. Nuestras piezas son artesanales.

Este blog está dedicado a las fuentes de inspiración de los diseñadores. ¿Cuáles son las tuyas? Y, ¿qué te inspira en el día a día?

Los viajes y las fotografías son mi mayor inspiración. Soy observadora, me encanta pararme y ver los detalles aparentemente insignificantes de las cosas. Me gusta entrar en tiendas recónditas, visitar mercadillos poco conocidos, tiendas de antigüedades, edificios, paisajes… Es difícil concretar porque todo en la vida inspira o, por lo menos, te hace pensar. También soy una enamorada de Pinterest e Instagram que son inspiradores al 100%. Hago collages mezclando cosas que me gustan y estos mismos también me dan nuevas ideas.

Lara Costafedra

En su portfolio hay trabajos para los grandes nombres de la moda –Hermès, Cartier, Chanel, Fendi, Carolina Herrera– y sus ilustraciones se publican en las revistas más conocidas –Vogue, Marie Claire, Glamour–. En esta entrevista Lara Costafedra nos habla de sus dibujos llenos de poesía, delicadeza y evocación, de cómo entiende el universo de la moda en el que trabaja, de su proyecto para Coordoneé y de la búsqueda de inspiración, aunque las ilustraciones de Lara son, en sí mismas, una inspiración.

There are works for the big fashion names –Hermès, Cartier, Chanel, Fendi, Carolina Herrera– in her portfolio, and her illustrations are published in the most popular magazines –Vogue, Marie Claire, Glamour–. In this interview Lara Costafedra talks about her drawings full of poetry, delicacy and evocation, about how she understands the fashion universe where she works, about her project for Coordoneé and the search for inspiration, even thought Lara’s illustrations are, in themselves, an inspiration. (See below the full English version).

Lara, bienvenida a Lisbon, Paris, Madrid. Eres una ilustradora con una gran proyección y un portfolio realmente amplio, pero ¿cómo llegas a hacer de la ilustración tu profesión?

Dibujaba de pequeña y se me daba bastante bien pero, como suele pasar, no es algo a lo que se de importancia para un futuro profesional. Dejé de dibujar a los 12 años y no volví a dibujar hasta los 20, cuando suspendí la asignatura de dibujo y tuve que pasarme un verano dibujando para aprobar. Después todo fue bastante seguido, aprobé la asignatura, me mudé a Brasil y allí seguí dibujando mientras trabajaba en una gran empresa haciendo estampados. Enviaba mis dibujos a blogs y poco a poco empecé a publicar. Y un día, casi sin darme cuenta, me vi trabajando y viviendo de la ilustración.

Estás enfocada en moda, trabajando para publicaciones como Vogue, Glamour y Marie Claire y también para marcas como Hermès y Chanel entre otras muchas. Además, antes de dedicarte a la ilustración, trabajabas en moda. Sin duda, este sector es uno de los motores creativos más interesantes.

La moda es apasionante. Es el reflejo de la identidad, de los arquetipos y de la cultura de un lugar y de un momento concreto. Aprendí muy rápido, mientras estudiaba, la parte sociológica que envuelve todo en universo creativo alrededor de la industria de la moda.

Ahora tengo la suerte de poder aplicar todos estos conocimientos a la ilustración, que no está tan alejado porque, al final, todo es comunicación. Un dibujo tiene que representar los valores que representa una marca, igual que una prenda. Por ejemplo, el público que compra Prada no tiene nada que ver con el que compra Louis Vuitton. Uno es contra-cultura de la alta costura y el otro va dirigido a los nuevos ricos. Por eso en sus campañas aparecen personajes como Scarlett Johansson o Beyoncé. Tienes que saber esto para poder trabajar como ilustrador a gran escala. Es imprescindible.

Hace unos meses se presentaba tu colección de papeles pintados para Coordonné. Ahora tus ilustraciones crean ambientes y matizan la decoración de un hogar. ¿Cómo nace esta colaboración? ¿Cómo ha sido el proceso de convertir tus ilustraciones en papeles decorativos?

El dueño de Coordonné vió mis dibujos y me pidió que diseñara una colección de autor en exclusiva. El proceso fue increíble y el trato con todo su equipo creativo fue increíblemente bueno. Creo que esto se nota en el resultado.

El objetivo de la colección era desestigmatizar el clasicismo del sector de los papeles de pared. Los asociamos a nuestros padres, pero tienen un gran poder de transformación de los espacios. Por eso, la idea era crear algo para gente joven que quiere transformar el espacio blanco y sobrio en el que vive en un lugar mágico y de ensueño. Gracias a estos papeles te puedes trasladar cada día a ese lugar vegetal y salvaje que todos soñamos. Cuando diseñaba la colección pensaba que hacer el amor en una selva en medio de Barcelona sería posible.

La idea de cambio ha estado presente en todo el proceso y ese ha sido el mensaje de la campaña de comunicación. Os recomiendo el vídeo de Laia Gil para explicarloLara Costafedra Coordonee patterns
Diseños de Wallpaper para Coordoneé

Lara Costafedra 2

Para un diseñador la formación es fundamental pero el verdadero aprendizaje llega cuando trabajas. Los clientes exigentes, los proyectos complejos y los timings ajustados son la mejor escuela a la que podemos asistir. Tú has estudiado en BAU (Barcelona), Central Saint Martins (Londres) y PUC-RIO (Rio de Janeiro), ¿qué aprendiste en estas escuelas que aún hoy tienes presente? y, ¿qué aprendes de tu trabajo actual?

En Barcelona aprendí a trabajar muy duro, una cultura del trabajo a base del esfuerzo: si trabajas mucho, consigues cosas grandes. En Londres aprendí que todo es posible, solo tienes que estar en el lugar donde tus sueños puedan hacerse realidad –Alexander McQueen sería impensable si no hubiese estudiado en Londres–. Y en Brasil aprendí que hay que vivir y aprender a disfrutar del proceso y del momento. Todo pasa muy rápido y no creo que la felicidad este ligada al éxito profesional.

Brasil me enseñó a disfrutar del estilo de vida que la ilustración me permite tener. Además, intento trabajar en proyectos que me hacen sentir bien y que, de algún modo, ayudan a los demás. Por eso doy clases, para ayudar a los futuros profesionales a creer en ellos mismos y a encontrar su talento, cosa que muy pocas veces se tiene en cuenta en las escuelas donde todos hacen lo mismo, como si todos fuésemos iguales.